jueves, 25 de febrero de 2010

Jugando con la imagen

En los escasos 3 años que llevo realizado actividades audiovisuales de cualquier índole es la primera vez que me encuentro un ataque tan directo hacia la propia protección de derechos de imagen que tan a la orden del día está gracias a las redes sociales tipo facebook o tuenti.
Ya no solo una falta de respeto hacia uno mismo, sino también hacia los que queremos hacer de algo gratuito un proyecto profesional y personal. Un proyecto del que poder realizar acciones tan comunes como proyectarlo a los amigos, colgarlo en servidores online de vídeo o incluso, teniendo una calidad adecuada, presentarlo a festivales, se van al traste por la dichosa autorización y cesión de uso de los derechos de imagen de las personas que van a aparecer en pantalla.
Obviamente, que un actor... ¿actor? Artista... ¿artista? Obviamente que una persona que quiere ponerse delante de una cámara, y repito: quiere, debe de estar dispuesto a ceder su imagen para que la cámara le registre, de la misma manera que un músico debe de permitir que a sus conciertos acuda una mínima cantidad de público si lo que quiere es darse a conocer o, en su defecto, si quiere que su música sea escuchada por un puñado de afortunados... Pues no, ahora los hay que se niegan a ceder los derechos y mucho peor, si les quitas del puesto atacan contra todo lo que se ponga delante, llámese dirección, llámese producción.
Ahora bien, ¿me sirve de algo discutir ante un tema como este? Tanquilos, me respondo: No. Paso. Dirección y Producción hemos decidido un cambio de última hora con los guiones y gracias a dios, el resto ni pincha ni corta.

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