OFERTA DEL DÍA: AUTODESTRUCCIÓN

Cada vez que enciendo el ordenador y al abrir Gmail veo un correo de algún desconocido, voy a la nevera, preparo un sandwich y me inyecto té en vena. Por suerte, la mayor parte de las veces se trata de correo Spam, ese estupendo subidor de autoestimas, capaz de aumentarte el pene en 8 pulgadas o de encontrarte pareja entre jovencitas rusas, el mejor remedio antidepresión... Pero cuando no es así suele ser gente en busca de su oportunidad y claro, a ver como le explicas que el anuncio que ha leido en busca de actores o artistas es de hace una década, que de momento no necesitas nada. Pero aún así te dan su contacto, su Facebook o su MySpace...

Les visito, leo, y releo. Proyectos de artistas al borde del suicidio al grito de "¡Qué difícil es ser yo!". Ríos de lágrimas por un "Me rindo... ¡No puedo más!". Si analizamos a los pseudo-suicidas del artisteo podemos llegar a averiguar que no alcanzan ni los 25, pero claro, cualquiera les dice que sus fracasos son fruto de su inexperiencia, que los hay que no se hunden y salen adelante... ¡Que hay que formarse! Te miran, muy dignos ellos, cogen sus cosas, y se van. Acabo de herir su orgullo...

- "Yo ya sé todo lo que tengo que saber"

Y así, chatungos, te creas un enemigo de por vida. Por dan un consejo, por decir la verdad, por ayudar... Dicen que si buscas la fama, la encuentras. Yo soy más de los que creen que la fama se tiene, no se busca: Es ese "algo" que te hace ser especial, destacar frente al resto, que todos la tenemos. Los hay que saben manipularla para que sea grande, que tenga un alcance espectacular, que les hace brillar con luz propia. Pero para ello, repito, hay que formarse.

-"Pero es que es muy caro"

¡Ay, amigo! Ese es el precio de la fama...

Vía "El Precio de la Fama"



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