jueves 4 de junio de 2009

Diario de Abordo Cap.13: Babà

Tras todos estos meses de dejar Nápoles en el tintero, decidimos que ha llegado el día: dado que es 30 de mayo, sábado, en el teatro no se hace nada últimamente y que la familia Palencia Martín ha decidido llevarse a Javi de turismo. Los tres que quedamos, Leti, Lucía y yo 'prendemos il pullman' para un bonito día napolitano. Al llegar, los mitos se desvanecen: ni calles sucias, gente normal y corriente por sus calles, puestos y mercadillos con gafas, gorras y demás productos de marca de dudosa procedencia (sí, me compré unas gafas PRADA por la friolera cantidad de 5€), barrenderos, camiones de basura... Una ciudad normal y corriente (a la italiana). Un kiosko nos informa de tal vez el porqué de la limpieza de la ciudad: "Per la mattina: Giro d'Italia, per la sera: Gay Pride"; vamos que entre la vuelta ciclista y el orgullo gay la ciudad se viste con sus mejores galas (la limpieza de sus calles). Paseamos tranquilamente por callejuelas con souvenirs: máscaras, limoncelo, más máscaras, pasta y más mascaras. Comemos en un chino, vemos la Chiesa di Jesù il Nuovo, plazas, calles típicas, el inicio de la manifestación del Orgullo Gay (nada que ver con todo lo que se monta en Madrid, aquí es todo más humilde..., vamos 3 camionetas con carteles y banderas), el Cristo Velado (tras mil doscientas vueltas buscando la maldita Chapella di Sansevero, ya sabes que soy un torpe en eso de las localizaciones, encontramos a un gallego que nos llevó hasta nuestro destino...), la Chiesa di Santa Chiara y poco más... Por aconsejamiento general volvemos antes de que se nos haga de noche, así que a las seis y media ya estamos subiendo en el autobús que nos devuelva a Avellino. No, no probamos la Babà (véase: dulce típico de Nápoles) puesto que su apariencia es tan apetecible como su nombre... Pero sí un granizado para soportar el calor. Se podría decir que sí me gusta Nápoles, tal vez un poco más agobiante en cuanto a tráfico y forma de estructuración de la ciudad, que Roma (sigo enamorado de aquel lugar...) pero es una otra ciudad recomendable de ver y, atento, ¡es la ciudad de Italia más barata en la que he estado hasta el momento! Tal vez por eso hagan tan mala publicidad, para que cuando te armes de valor y vayas, la coloques en buena posición del ranking de ciudades fundamentales de visitar en esta vida...

sábado 30 de mayo de 2009

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Diario de Abordo Cap.12: Encuentros

¿Sabes lo mejor de irte a un país diferente al que vives? Que vas por la calle sin esa preocupación de encontrarte con una persona que no te apetece ver, ya sea tu ex, la vecina del cuarto o la amiga de tu abuela. Eso hace que, cuando ves caras conocidas, de repente, estés más cerca de casa. Así nos acompañaron por un fin de semana dos grandes amigos de segundo, a los cuales no desvelaremos sus nombres por diversos asuntos personales, pero estuvieron dándonos su compañía, que es lo que importa, por dos días...
A su partida, las cosas vuelven a la normalidad en el teatro, aunque de cierta manera, con un toque algo más estresante, pues se acerca el gran día: El Concierto de Primavera. Niños, nervios, bailarinas, solistas, focos, micros, proyectores... más los gritos de los responsables (véase el Profesor de Canto y el Coreógrafo) tres funciones y nosotros cámara en mano, claro que al haber solo una cámara, algunos nos escapamos al control de luces y sonido o a barbullonas, donde se cuece lo gordo.
Teatro lleno y por primera vez nos sentimos parte del staff del mismo y lo celebramos por todo lo alto: mañana a Roma.
Llego EL DÍA de los días de nuestro Erasmus, ya no solo ir a Roma, sino, poder celebrar allí mi cumpleaños, así que cogemos el pullman directo a la capital para pasar allí el fin de semana.
3 horas y 40ºC después llegamos a la capital, la cità più bella dell mondo. Y allí estamos los cuatro. Saliendo del metro y flipándolo en colores ante el mazacote de piedra que se levanta ante nosotros: el Coliseo. Una foto, otra, dos más. Hay que quemar Roma así que 27 fotos después seguimos dirección Piazza Venezia y más mazacote de mármol. Subimos no se cuantas escaleras y continuamos con las fotos... Piazza Spagna, Fontana di Trevi, Castello Medievale... y algo me dejo, hasta que llegamos: Piazza di San Pietro, Città del Vaticano.
Necesitamos un lugar donde dormir... ¡Mira un Bed&Breakfast!
A la mañana siguiente Ratzi no está (negocios, ya sabes), así que no podemos subir a visitarle pero recorremos su humilde morada: Museos Vaticanos, Capilla Sixtina y Basilica. y seguimos por Roma pero hoy ya sabes que es el día ¡Tanti auguri a me! ¡Ouh yeah!
Il Moise, la Piazza Navona, più Fontana di Trevi, la Bocca della Verità, il Pantheon d'Agripa, il Foro Romano, mile palazzi, il Circo Massimo... ¡ouch! ¡deviamo ritornare! Ma... ¡manca il Trastevere! Tranquilo, non ti preocupare... altro giorno... ¿Quando? Dopo il 19 di giungio... ¡Ok, va bene!
Un book de fotos personal después para cada uno de nosotros se puede decir que volvemos a Avellino las cosas no serán como antes. Hemos estado en Roma. Y a pesar de que allí había más españoles que en el propio Madrid, no nos encontramos ni con la vecina del cuarto, la amiga de tu abuela, ni con ningún ex...

jueves 14 de mayo de 2009

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lunes 4 de mayo de 2009

Diario de Abordo Cap.11: Ciudad enterrada

Alguien alguna vez me dijo que si no había algo interesante que contar dejase hablar al silencio. Tal vez por ello tarde en escribirte de vez en cuando, tal vez sea porque la monotonía empieza a pisarnos los talones o tal vez porque se acaben las cosas que hacer. No, ni lo uno ni lo otro. La verdad es que he estado hasta arriba de trabajo, pero, como siempre, los domingos son un buen día para reflexionar sobre lo que has hecho con tu vida en los últimos días...La semana pasada, descubrimos un mercadillo de antigüedades. Puedes tener entre tus manos objetos desechados por sus dueños y que tal vez estuvieron durante años en un desván, cogiendo polvo, y recordando sus momentos de gloria siendo útiles. Ahora te miran con ojos tristes pidiéndote que les acojas para que puedan serte útil: Revistas de 1902, relojes de bolsillo algo oxidados, cámaras de fotos con más de 70 años, un gramófono, paquetes de tabaco todavía sin abrir pero que ya no se fabrican, juguetes de una infancia perdida... todos tienen su precio colocado. La verdad que es tentador pensar que puedes llevarte un pequeño recuerdo de la vida de alguien por solo 3 euros, pero entonces mi casa estaría llena de trastos rotos. Así que me limito a mirar, aunque sabes perfectamente que un día de estos, iré allí y cogeré algo. Sin obras de teatro a la vista tenemos que ultimar los detalles del 'nostro proggetto': el corto-documental sobre la vida de Carlo Gesualdo, tras terminar de escribir el guión, Leticia se pone a traducirlo al italiano. Hecho esto, toca editar la entrevista de más de hora y media que hicimos al Maestro Spiniello, un artista de la ciudad, que en España, según Javi, no sería más que un loco de pueblo que pinta y, viendo el documental, tiene razón. Con motivo del día del trabajo (sí, es universal), el viernes nos lo tomamos libre y preparamos un nuevo viaje. Así, el sábado cogemos el 'pullman' dirección Salerno y nos reunimos con los habitantes de 'la casa de la felicittà' a los que se unen la hermana de Noelia y Alberto (un compañero de La Arboleda). Cogemos el tren (yo por primera vez desde que estoy en este país), y nos vamos a Pompei. Como era de esperar, los turistas nos rodean, inglés, francés, alemán, español... los idiomas se entre mezclan entre antiguas ruinas greco-romanas sepultadas por la lava del Vesuvio. Todo está tan bien conservado, que te transporta literalmente a aquella época. Tal vez lo que más me impresionó fue el cadáver envuelto en lava de una joven embarazada que dormía en el momento en el alguna de las tres parcas cortó el hilo de su vida mientras Hades la arropaba con lava.Casi 5 horas de recorrido, fisgoneando en los restos de casas ajenas tal y como las dejaron sus dueños hace siglos...Tomamos el tren de vuelta, Leticia y Javi se quedan en Salerno y Lucía y yo preferimos volver a la paz de Avellino, pero antes, la tensión se apodera de todos los viajeros que huyen como alma que lleva el diablo hacia los últimos vagones: Un incendio en el primer vagón. Me asomo, no hay humo, sin humo no hay fuego. Si cunde el pánico es peor, veo que un señor tira del freno de emergencia, me preparo para el golpe, no lo hay (bienvenido a Italia), me siento tranquilamente, los intrépidos Javi y Juanjo se lanzan a la aventura: van a socorrer el incendio. Vuelven, no hay fuego, solo un periódico que se ha consumido en llamas sin más. Un perro atraviesa el vagón y nos mira para que le abramos la puerta, Alberto se la abre, el perro se va, vemos por el cristal que el perro quiere volver a entrar a nuestro vagón. Volvemos a abrirle la puerta. El perro se queda con nosotros. Un viajero nos cuenta que ya ha visto a ese perro más de una vez en el tren, sube en una estación cualquiera y se baja en Salerno central. ¿Hola? ¡Que tal! Te aseguro que todo esto es tan real como que estás ahora mismo sentado frente a tu ordenador leyendo esto. En cuanto llego a Avellino me doy una ducha y me preparo para salir a tomar algo, tengo que analizar todo lo que ha pasado en este día ¿un perro que sabe que tren tomar? ¿un tren en llamas? ¿unas ruinas bien conservadas en Italia? Me voy al 'Buen Retiro'... Domingo. Día de la Madre. Me levanto, desayuno, limpio un poco la cocina, hago la colada, recojo la habitación, hago la comida, como, veo una película, salgo a pasear, cuando vuelvo Leti y Javi ya están aquí, vemos el montaje del documental sobre el Maestro Spiniello, nos cuentan anécdotas de Salerno y de un tiroteo por aquellas calles (...) y dicen algo que nos pilla por sorpresa, hoy nos acompañarán dos españoles ¿quién? Domani...