miércoles, 22 de abril de 2009

Diario de Abordo Cap.11: Semana Santa

Seguimos vivos, sí. Tras una larga pausa en la que ya te veo sin uñas por la angustia de saber qué ha sido de nosotros retomo donde lo dejé para que estés al corriente, pero desde ya te digo que ahora resulta que tenemos una agenda mucho más que apretada y claro, los días pasan y se me acumula el trabajo...Tras nuestra ascensión a Montevergine, Avellino y sus alrededores se nos queda pequeño, así que, puesto que viene la Pascua, que se celebra por todo lo grande (como sus huevos de chocolate), se nos ocurre la loca, loca idea de alquilar un coche por 4 días. Así, nos recomiendan visitar 'la costa amalfitana' y no lo dudamos. Cogemos a nuestro nuevo acompañante negro, al que Javi se ha empeñado en bautizar como 'Chemita', y emprendemos el viaje. Una larga y retorcida carretera recorre el acantilado que roza el mar, los pueblos tienen pequeñas casitas que se acomodan por el alto y ancho del acantilado hasta límites que parecen materialmente imposibles. Llegamos a Amalfi y paramos motores, recorremos sus estrechas calles, oscuras, solamente iluminadas por grandes antorchas y una riada de gente nos empuja hasta el final de una calle donde una imponente cruz con un cristo clavado interrumpe nuestro paso, le cedemos el paso al igual que a su patrulla de capuchinos (como yo les llamo) y vemos la mayor puesta en escena vista y por ver por el hombre: una procesión de Semana Santa en Italia. Pocos detalles te voy a dar de ese viaje, porque los que lo hicimos hemos pactado que ese recuerdo, la procesión, la muchedumbre a la luz de las antorchas, las casas adornadas con cirios rojos y la luna, esa enorme luna llena sobre el mar, es solo nuestro, indescriptible, mágico e insólito. Y lo siento, no hay vídeos (la tecnología siempre falla en los mejores momentos... y mejor).

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